BMW · 1973
1973 BMW 3.0 CSL
En Forza Horizon 6, el 1973 BMW 3.0 CSL llega como un clásico ligero que cambia potencia bruta por tacto y agilidad. Usa tracción trasera y se sitúa en la clase C de serie, procedente de Alemania.
● Previsto para FH6
Ficha técnica del 3.0 CSL
| Fabricante | BMW |
|---|---|
| Modelo | 3.0 CSL |
| Año | 1973 |
| Clase de rendimiento (de serie) | C — Clase C (PI 501–600) |
| Carrocería | Deportivos clásicos |
| Tracción | RWD |
| Origen | 🇩🇪 Alemania |
| Estado en FH6 | Previsto — Se espera con bastante seguridad que vuelva según los últimos títulos de Horizon. Aún no confirmado oficialmente. |
Las cifras detalladas de rendimiento en el juego (velocidad máxima, aceleración, manejo) se irán añadiendo a medida que la comunidad las verifique tras el lanzamiento. La clase y la tracción de arriba están confirmadas según la lista de coches actual.
Dónde encaja
Como Clase C (PI 501–600), el 3.0 CSL es un punto de partida accesible; las mejoras pueden llevarlo a clases superiores a medida que progresas.
Mejores usos para el 3.0 CSL
- Carreras de asfalto. Su configuración RWD y su carácter de deportivos clásicos lo convierten en una opción natural para las carreras de asfalto, donde el agarre y la velocidad máxima deciden el resultado.
- Drift. Al ser un coche RWD, se puede reglar para mantener derrapes largos y controlables que dan grandes puntuaciones de drift.
Dirección de tuning
Para un deportivos clásicos RWD de clase C como este, empieza por las prioridades de mejora de nuestra guía de tuning.
→ guía de tuning de Forza Horizon 6
Veredicto
Añade el 3.0 CSL a tu colección si valoras el ritmo en carreras de asfalto con un sabor inconfundible de Alemania.
Preguntas frecuentes
¿De qué clase es el 1973 BMW 3.0 CSL en Forza Horizon 6?
Es un coche de clase C de serie (PI 501–600) y se puede mejorar hasta clases superiores.
¿El 3.0 CSL es RWD o AWD?
El 1973 BMW 3.0 CSL es RWD en Forza Horizon 6.
¿Para qué se usa mejor el 3.0 CSL?
Encaja mejor en carreras de asfalto. Su configuración RWD y su carácter de deportivos clásicos lo convierten en una opción natural para las carreras de asfalto, donde el agarre y la velocidad máxima deciden el resultado.